Relatos Breves

Maternidad en el 2020

Tú y yo somos mujeres constructoras de nido. Clavamos, martillamos y encendemos nuestros propios fuegos. Lloramos juntas y nos hacemos preguntas. Conversamos sobre el amor y los sueños, tú sos parte de mi amor y de mis sueños, pero también tengo otros y más.

Hay momentos que la maternidad drena el agua de mi cuerpo. Queda sed, sed y resequedad y casi no puedo hablar. Hay momentos que la maternidad espanta a mis novios, otras veces, ha sido el componente para enamorar. La maternidad significa pasar de pareja a tener familia. Es otro estado, otra manera de compartir.

Hay momentos que tú y yo estamos en guerra. Creo que está bien. Hemos pasado el siglo de las madres sacrificadas. Esas pasaron de moda. Yo ahora como madre me cuestiono todo, y te cuestiono todo. ¿Hasta dónde la honestidad y las frustraciones se comparten? ¿Hasta dónde preservar la inocencia cuando estamos rodeadas de violencia? Estamos viviendo una pandemia. ¿Hasta dónde debo callar?

Hay momentos que la maternidad es la alegría y mi sonrisa. Peinar tu pelo me llena de ternura, oírte reír es sentir confianza. Mi ilusión es verte convertida en ti misma, con ganas de vivir plena. Sin condenarte por tus errores. Mi ilusión es que no vayas a olvidar tus raíces centroamericanas, tierras de paso, tierras con volcanes activos y temblores que nos mantienen alerta, despiertas.

Que nuestro color de piel, lo lleves bien.  Que nuestro pelo negro y rizado, lo lleves bien.

Hay momentos en la maternidad que la abundancia me cuesta. Vivir de mis clases, de mis dibujos, de mis escritos, me cuesta. Vivir del dinero extra que manda tu abuelo, me cuesta aún más. Y esto te lo comparto, te lo cuento, ¿cuándo, en qué momento? Hay momentos que la maternidad se remonta hasta tus abuelas. Traigo encima generaciones de mujeres duras, con una coraza de armadillo. Se enroscan. Se protegen y escupen veneno. ¿Cómo hago para romper el hechizo? Unos días puedo, otros no puedo.

La maternidad es la intensidad y el compromiso de mi vida. Mi búsqueda es de líneas curvas y en espirales, y parece que no termina. Ya llevamos juntas dieciséis años.

 

 

 

 

 

 

 

 

Catalina del Cid, (1973) artista visual, pedagoga y gestora cultural Soy centroamericana nacida en El Salvador de padre hondureño y madre salvadoreña. Dibujo mayormente con tinta china, acrílicos y acuarelas sobe la temática de los más vulnerables; los niños migrantes en tránsito, los peligros de la ruta del norte, el servicio doméstico. También, considero importante ilustrar los temas vulnerables de nuestro interior; el amor, la depresión y la poca oportunidad que le damos a la fantasía en nuestras vidas . Soy una enamorada de Salarrué como guía e inspiración para crear en varios ámbitos de las artes sin limitarme a un área específica. Trabajo en co-creaciones teatrales, experiencias sensoriales, escribo, ilustro, pinto y realizo actividades transgresoras en espacios públicos.

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